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¿Otro minuto de silencio? PDF Imprimir E-Mail

Por Rafael Uribe Uribe

 

¿Escribir sobre ‘Tirofijo’? Que bobada, era un bandido tan famoso y cruel que las noticias y comentarios han dado varias vueltas al mundo. Pero hacer algunos apuntes sobre mi pensamiento alrededor de este suceso, no hace ningún daño.

 

Esperamos que al Chavo no se le ocurra en su próximo programa de Aló Presidente, o ante el Congreso de su país, pedir por este bandido un minuto de silencio como lo hizo con la muerte de ‘Raúl Reyes’, eso sería seguir destapándose como auxiliador de la guerrilla colombiana.

 

Claro, las declaraciones de ‘Timochenko’, filmadas en una finca venezolana con todos los juguetes, no aclaran mucho el panorama. Expertos en esos menesteres dicen que se necesitan al menos tres cámaras profesionales y equipo difícil de mover por la selva. Salir a un sitio como el de la filmación, en nuestro país, no habría sido fácil con el cerco que el ejército le tiene al Secretariado. Y ¿a quien pertenece Telesur, canal por el cual se trasmitió el discurso del comandante? Chávez no podía dejar pasar por alto ser el dueño de la chiva periodística donde las Farc confirmaron la muerte del su jefe máximo.

 

Otra perlita: el traje camuflado de ‘Timochenko’ no es el utilizado por las Farc. ¿Estaba estrenando, o se lo facilitó el ejército venezolano? Sabemos de sobra que Venezuela es asilo de ‘Iván Márquez’, ‘Timochenko’ y ‘Grannobles’.

 

Las condolencias de Ortega, el nicaragüense, no se hicieron esperar, está profundamente dolorido por la muerte de su ‘hermano’. Falta que se le sumen Correa el lacayo mayor, TanuEvo, el bolivianito a medias, y Cristina la del Sur, o al menos Mr. K, su esposo.

 

El nombramiento del barbuchas ‘Alfonso Cano’ como jefe máximo de las Farc no cambiará mucho las cosas a corto plazo, no puede entrar armando pelea con el guerrerista ‘Mono Jojoy’, su rival declarado. Tiene que darle tiempo al tiempo para abrir puertas si es que acaso las abre. De manera que esperar que este sea el momento de negociar, como opinan algunos medios, no deja de ser pensar con el deseo. Quizás a mediano o largo plazo se den las condiciones. Claro está, el acoso que le tiene el ejército lo debe tener moviéndose mucho y durmiendo y comiendo regularcito, podría contribuir en algo. 

 

Además, las enormes dificultades que tiene con las comunicaciones, que permanentemente está interceptando el ejército, no tiene capacidad de aglutinar rápidamente todos los frentes, ni siquiera puede contactar rápidamente sus colegas del Secretariado. Ya vimos como la recién entregada ‘Karina’ declaró que hacía dos años no recibía instrucciones de sus jefes máximos. Muchos de los frentes están operando bajo su propia iniciativa, sin coherencia alguna.

 

Esta guerrilla está apaleada, pero no vencida, para ello falta rato, pero no demasiado. El Ministro de Defensa dice estar viendo la luz al otro lado del túnel. Los tienen replegados, sus frentes dispersos, resquebrajados, casi hechos pedazos. Es que el plan de Seguridad Democrática funciona, así algunos traten de tapar el sol con los dedos.  

 

Pensar en un proceso de paz con las Farc y el Eln, que ahora más que nunca lo necesitan, tiene un escollo grandecito: La falta de confianza. Está agravada con la extradición de los jefes paramilitares que muchos celebramos. Ambos grupos, especialmente las Farc, están comprometidos con el narcotráfico hasta los tuétanos, muchos de sus jefes han sido solicitados por los gringos por enviar droga a los Estados Unidos, son verdaderos carteles de la droga, como lo eran los paramilitares, la coca es su principal fuente financiera. Con el sambenito encima de que en cualquier momento pueden ser extraditados, no se entregarán fácil. 

 

Me parece que la Ley de Justicia y Paz necesita algunos ajustes, y el de regular la extradición, manteniendo la posibilidad de aplicarla si desde sus sitios de reclusión siguen delinquiendo, pero con una instancia adicional, debe ser uno de ellos. El otro, la reparación de las víctimas. En cuarenta y cuatro años de violencia aparecerán muchas, y más de un vivo querrá subirse al bus.     

Oportunismo

¿Que tal la salida de Yolanda Pulecio y su hija Astrid? le piden a ‘Cano’, el nuevo jefe de las Farc, que liberen a Ingrid y los otros tres civiles secuestrados. No es justo que abandonen la tarea de luchar por todos los rehenes y, dentro de ellos, se encuentran los militares que con ella y los otros han compartido años de cautiverio y dolor. ¿Y por qué se olvidan de los 780 que País Libre sostiene que las Farc tienen plagiados con fines extorsivos? ¡Que falta de caridad y altura! Están mostrando el cobre.

 

A propósito, los secuestrados deben estar pasándola cada vez peor. El cerco que le tiene tendido el ejército a los terroristas generan la necesidad de moverlos permanentemente; el invierno inclemente, que en la selva se siente más fuerte, acosa los precarios cambuches que provisionalmente deben levantar sus captores para albergarlos; las posibilidades de fuga aumentan, luego las cadenas deben estar a la orden del día. Sus condiciones maltratan el alma de todos los colombianos de bien que pensamos en todos, no en unos pocos.

¿Será que al fin dará a luz Paula?

El último movimiento de la Fiscalía que inicia investigaciones por la farcpolítica, donde ya aparecen varios personajes y parlamentarios de la vida nacional parece que empezará a establecer el equilibrio entre los juicios que se adelantan con los enredados con los paras. Estarlo con los guerrilleros amerita igual sanción. ¡Ya era hora! Que la justicia indague que tan ajustados a los comentarios de los inicialmente implicados que todo lo hacían por buscar un acuerdo humanitario o la liberación de los secuestrados.

 

Los computadores de ‘Reyes’ aparentemente dejan ver que las cosas van mucho más allá y que la amistad no es de ahora ni de cuando recibieron la delegación. La Fiscalía y la Corte deben proceder con el mismo rigor que lo están haciendo con los amigos de los paramilitares. Generaría una enorme confianza en nuestro poder judicial. 

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